viernes, 4 de marzo de 2011

"4 de Marzo 2011". TRES AÑOS DESPUÉS DE MI OPERACIÓN AL COLON.

¡Gracias Hospital Sabogal!
Debí haber escrito esta nota ayer. La alegría de llevar a mis nietos al "colegio" (un nido), nos distrajo todo el día y el retorno a nuestro hogar, nos halló extenuados pero felices. Es que un 3 de Marzo de 2008, ingresamos por emergencia al Hospital Sabogal del Callao. Desde Enero de aquel año, gracias a mis queridos hijos y esposa, habíamos cumplido, de manera particular las indicaciones del Dr. Claudio Zegarra Ames, amigo y vecino, y del Dr. Martín Mondragón, que nos ayudó en todas las gestiones para mi internamiento.

No puedo olvidar, luego de revisar todas las ecografías, tomografías y pruebas de laboratorio, la manera cómo nos sentenció Martín. "Tienes un tumor en el colon y hay que extirparlo ¡yá!". Soy un viejo asegurado que cotiza desde la década de 1950. Enfrentábamos por primera vez esta experiencia. Nuestra respuesta, tratándose de la salud, fue que sí. El 3 de Marzo, a las 8 a.m., luego de angustiosas gestiones y siempre ayudado por el Dr. Mondragón, ya éramos pacientes y teníamos operación de emergencia al día siguiente.

"El Redentor"
Había que estabilizar nuestra hemoglobina y gracias a los familiares y amigos donantes fue superada. Enemas y otras atenciones durante la noche, completaban el cuadro. Hora de la operación, las 11 de la mañana del 4 de Marzo 2008. Imagínense. Angustias de la familia y las propias del enfermo. Alientos y esperanzas. Rezos y ofrecimientos. Antes de enrumbar hacia el quirófano, los rostros de mi novia eterna y de mis hijos. Me hice el valiente y los besé. Luego, a cruzar los pasillos y a esperar la voluntad del Señor. Fue un "largo" viaje.

Ya en el lugar, previas mis invocaciones a todos mis muertos, los preparativos. Asistentes y rostros cubiertos. Algo así como para que no los identifique. Todas damas. Muy alegres, las chicas indagaban el por qué de mi palidez. No sabían de mi anemia. Les contesté, a modo de contentarlas: "Y... ¡el miedo!". Todas rieron. Una voz, la del Dr. Martín Colca Cahuana, indagaba a toda voz por la Tomografía. La tenía mi esposa. Llamada por parlantes y llegó. Se acrecentó la angustia y no recuerdo cuándo me dormí. Desperté y aquí estoy.

Mis nietos y "novia"
Lo cierto es que hoy celebro TRES AÑOS DE SUPERVIVENCIA. Han contribuído a mi restablecimiento la Dra, Patricia Pimentel Álvarez, destacada oncóloga del "Sabogal", a quien considero mi amiga y verdadera profesional que alienta a sus pacientes. A mi hogar. Una gran esposa y mejores hijos. A mi familia y amigos. A los donantes de sangre. Las oraciones de todos y que no merezco. A las Almas de mis muertos y a DIOS TODOPODEROSO. A Jesús y su Madre Santísima. A los buenos empleados del Hospital Sabogal del Callao y a ESSALUD.

Finalmente, tengo el aliento de escribir en este medio cibernético. Gran terapia e importante para olvidarme de mi mal, sin descuidarlo y que surgió gracias al obsequio de su computadora por parte de Zoila Gabriela, mi hija. Otro motivo que me anima a vivir, son mis nietos, los mellizos Alejandra y Joaquín y "regalo" de Mercedes Castro y Juán Carlos Serván Bernales, mis otros hijos. Ir a verlos durante la semana y estar a su lado, me reconforta en grande. A Juanita, mi otro Angel Guardián, mi cariño. Acompáñenme y brindemos por este TERCER AÑO. ¡SALUD! Gracias.