martes, 24 de mayo de 2011

"DANTE CAPELLA". SIEMPRE EN EL RECUERDO DE LOS AMANTES DE LA BUENA MÚSICA.

Dante Capella
Mientras nosotros teníamos participación en los radioteatros que se transmitían por Radio Victoria y también en Radio América con Doña Elvira Tizón, conocimos en esta última a un señor de porte militar y gran prestancia como fue el Comandante Dante Capella. Siempre risueño y Jefe de Mantenimiento de la Planta Transmisora de aquella radio que tenía sus estudios en el Jirón Ocoña, Tiempo después, en 1970, nos reencontraríamos en Canal 4, con las mismas obligaciones pero a nivel de estación televisora. Todo un caballero. Me he permitido recordar al Ing. Capella, como un modesto homenaje a su virtud de buen amigo y excelente profesional. Querido por todos. Por los de arriba y los demás. Un señor de señores y caballero a carta cabal.

Este singular personaje al que hemos aludido anteriormente debe estar inscrito en la historia de la radio y la televisión. Fue padre de Dante Luis Capella Pinasco, heredero de su simpatía, nacido en Loreto y que triunfara en la época de los grandes comentaristas de discos. Solíamos vernos mucho cuando visitábamos la fábrica de discos "El Virrey", en busca de los éxitos en promoción. Era el señor "Sonrisas". Teniendo al padre en la radio, desde niño se sintió fascinado por ese mundo de grandes voces y melodías. Diríamos que creció allí y aprendió con su talento propio. 

Comentó sobre el mundo hípico
Recordemos que no existían academias que formaran locutores o "montadiscos". Dante Capella estaba inyectado por las agujas de los reproductores de discos. Así, en 1956, debutó con su "Mundo Musical", su estilo elegante en el hablar y esa cortinilla que le servía de fondo, nada menos que el famoso tema "Flamingo". ¿Quién no lo recuerda? Tuvo igualmente su etapa de comentarista hípico. Le atraían "los caballos" y tenía mucho conocimiento sobre ellos. Época de Raúl Serrano, Federico Roggero y por supuesto Augusto Ferrando. El joven Capella galopó por Radio Luz, Sport, El Sol, América, Panamericana, Nacional y Miraflores. 

Se encargó de producir el primer programa de Jazz en Radio Stereo Lima Cien , aquella de Richard Ajello y mucho tiempo solitaria en la Frecuencia Modulada. La voz de Dante Capella, recorrió casi todo el dial. Eran pocas las emisoras. Para la televisión, estuvo excelente en la presentación de "High Life", la producción de Armando Cerna, otro inolvidable amigo de Canal 4. A su lado, Oswaldo Vásquez, lamentablemente fallecido y que le puso ese toque de distinción al programa dedicado a la gente de la Alta Sociedad. La  voz de Dante Capella,  se oía en muchos avisos publicitarios. Era requerida con mucha frecuencia.  

El mundo de Dante
Tan igual que Oswaldo Vásquez, eran dueños de anunciar a través de los más afamados "jingles" de la época. Grandes locutores. No se olvidan sus producciones "Por los Surcos del Éxito" y "El Club del Disco Sears" que marcaron sus mejores momentos de éxito en la radio. Dante, añora esos tiempos de los discos de vinilo y que son sus preferidos. Nada que ver con lo digital. De allí, su alejamiento de lo que sigue siendo su pasión. En la década de 1990, un original título pintó de color y melodías a "Los Nuevos Viejos Tiempos", siempre con el sonido maravilloso de Radio Stereo Lima Cien, la pionera de la frecuencia modulada, obra del querido amigo Richard Ajello.

Dedicar esta reseña a Dante Capella ha significado también evocar grandes personajes del medio radial. Hace poco tuvimos el grato placer de estrecharnos en sincero abrazo. Fue en la juramentación de Rosita Lozano, como nueva Presidenta de la Asociación de Locutores del Perú y su nueva Directiva. Allí estuvo este genial colega, repartiendo amistad y dejando su experiencia a la nueva gente que ingresa al mundo de la locución. Él y Roy Morris, su gran amigo, evocan siempre a Barton Wilson, el que dejó por 1949 las enseñanzas de conducir programas con gran estilo. Un abrazo a "DANTE CAPELLA". Gracias.

domingo, 22 de mayo de 2011

ALEJANDRO YUPANQUI QUISPE. ÉMULO DE IVÁN SILVA ACUÑA, LA VOZ DE LA OEA.

Alejandro
Yupanqui
Épocas netas de la radio. La televisión no tenía posibilidades de salir y las voces de los locutores peruanos eran realmente "grandes voces". En el mundo internacional triunfaban Carlos Montalbán, el maestro mexicano e Iván Silva Acuña, excelente locutor chileno que destacaba en "La Voz de la OEA", un informativo que se irradiaba por las principales emisoras limeñas. Indudablemente un estilo muy especial y fue el presentador de la premiación a Jesús Vásquez, Abanto Morales, Oscar Avilés y "Zambo" Cavero, hace ya buenos años.

En nuestras radioemisoras, surgían cientos de "montalbanes", de los exitosos y de los otros. Fue una voz digna de copiarse o, por lo menos, servir de guía como escuela espontánea. Igualmente, Iván Silva Acuña, tuvo muchos émulos y entre ellos Alejandro Yupanqui Quispe, allá por la década de 1960, trabajador de Radio Luz y aficionado a la locución. También llegó a ser operador y teniendo todas las facilidades para grabarse, intentaba con gran tesón convertirse en el Silva Acuña peruano. Y, lo logró.

Se convirtió en Disc Jockey  y en ciertos momentos que la emisora no tenía locutor, fue probándose con el estilo de Acuña y, leyendo noticias o presentando discos, simultáneamente con su labor de operador, dio la sorpresa y consiguió ejercer un turno como tal. El padre Gonzalo Alcocer, Director de la emisora, lo felicitó y la cosa no quedó allí. Empezó a vender publicidad y hasta logró un espacio deportivo con todo lo referente al Mundial de México 70. Una audacia tremenda en una emisora sin precedentes al respecto.

Radio Luz, luego de dilatada puesta en el aire, dejó de funcionar. La partida del padre Alcocer a España fue el detonante que originó su desaparición del dial. Este sacerdote fue el eje principal de la emisora. Alejandro, siempre anhelante de seguir en la carrera, buscó nuevas opciones y se le llegó a escuchar nada menos que en el Canal del Estado, o sea el 7. Pasaría después a Radio Nacional del Perú y, siempre buscando sendas seguras, terminó siendo asesor de un congresista de la República.

Aún recuerdo que nos visitó a la Asociación de Locutores del Perú y se comprometió a conseguir un regalo de su congresista con motivo del Día del Locutor. Lo hizo y festejó con nosotros la fecha. Es bueno evocar aquellos tiempos de radio Luz en la quinta cuadra de la Av. Tacna, sétimo piso. Unos estudios de primera y una programación acorde con las reglas de la ética y las buenas costumbres. Desde allí conozco a este grato locutor, a quien volví a ver hace poco en la ALP, con motivo del cambio de directiva.

El tiempo corto de aquella asamblea, no nos permitió indagar de sus quehaceres actuales. Si pude apreciar que continúa tan igual de amigo y compañero. Un muchacho del Cusco que emergió de sus raíces y se convirtió en brillante profesional. Lo saludo y le dedico esta reseña con toda mi emoción de haberlo tratado en sus inicios y compartido muchas horas de amistad. ALEJANDRO YUPANQUI QUISPE, un ejemplo de perseverancia y férrea voluntad para lograr sus objetivos. Un abrazo amigo. Gracias.