sábado, 24 de agosto de 2013

JAVIER MONTES REVILLA. VOZ DE AREQUIPA QUE DESTACÓ EN RADIO NACIONAL DEL PERÚ. FINALES DE 1948 Y TODO 1950.

Siempre la emisora llamada del Estado Peruano, Radio Nacional del Perú, se caracterizó por haber tenido en su elenco a locutores de voces uniformes, es decir, a quienes seguían la tradicional escuela que inició Julio Garazatúa Chacaltana. Voces graves de barítonos y muy varoniles. Una semejanza a quienes nos servían de ejemplo: La BBC de Londres en español. Uno de aquellos buenos colegas del micrófono fue JAVIER MONTES REVILLA. De buena dicción y especial modulación de la voz. Era característico oírlo en el Noticiero Oficial de la radio y confundiéndose con otros grandes como Don Guillermo Lecca Iturbe, Octavio Nieri y César Negreyros Pascua entre otros. Antes pasó por Radio Continental y Arequipa de la ciudad del Misti.

Nos trae el recuerdo de este querido colega la noticia de sus sensible desaparición el 22 de este mes de Agosto. Víctor Manuel Barriga, quien no se olvida de nosotros, tuvo la gentileza de hacérnoslo saber. Ayer fue su sepelio que partió de la Iglesia de la Medalla Milagrosa y a la que, dada la premura del tiempo, no nos fue posible asistir. Pero estamos aquí para recordarlo y que sea integrante de las figuras reseñadas en este blog. Dejó la radio, porque aceptó un fijo empleo en la Municipalidad de Lima Metropolitana, y recuerdo que acudimos a él en busca de local para la Asociación de Locutores del Perú durante la gestión de Alberto Andrade Carmona. No fue posible.

Lo que si recordamos con agrado es que Javier Montes Revilla supo desempeñarse en su puesto como brillante Maestro de Ceremonias en las diversas actividades del municipio limeño y colaborador especial de los alcaldes de turno, especialmente en esas ceremonias de grandes inauguraciones. Allí demostró su capacidad y experiencia adquiridas en la radio. Hoy casi nadie lo evoca, porque así es el tiempo. Sólo nosotros y con la colaboración de la vieja familia y algunos sobrevivientes de aquella época de oro radial. Por supuesto que en muchas oportunidades fue el conductor de programas que Radio Nacional del Perú, dedicó a la cultura y allí fue preciso.

Otro recuerdo con Javier es el que protagonizamos en Radio Selecta de Lima, cuando esta emisora fue adquirida a José Eduardo Cavero Andrade por Oscar Artacho Morgado para su "Pregón Deportivo". Dejó de ser la emisora que difundía las obras de los Grandes Maestros de la Música desde su local en el edificio Fenix de la Colmena. Se estableció en San Isidro y Miguelito de los Reyes tuvo su espacio dedicado al cancionero criollo y allí se le rindió un homenaje póstumo a Guillermo Lecca, luego de haber retornado del Campo Santo y al que casi nadie concurrió. Invitada especial fue Nelly Rojas, locutora de Radio Nacional y que hallamos allí presente.

Javier Montes Revilla fue quien más pudo aportar de sus experiencias al lado de "Guillermete". Contó muchas anécdotas que reflejaron la importancia del colega fallecido en la historia de nuestra locución. Lo hizo sin el egoísmo del que muchos adolecemos en cuando se trata de hablar de algún colega importante. Nos decía Víctor Manuel Barriga que en el Perú existen dos tipos de individuos muy egocéntricos: en el norte los trujillanos como él y en el sur los arequipeños como Montes Revilla. Acotó que en estos dos ejemplares, estaba borrado ese sino. Fue otro de los invitados a esa cita de recuerdos y que con gusto reseño.

Para beneplácito de la gente del Sur les diré que de allí llegaron a Lima voces tan especiales como las de José "Pepe" Delgado Goyzueta, Gustavo Indacochea, Víctor Dongo Casalino y quien ocupa esta reseña: JAVIER MONTES REVILLA. Quizá no reflejemos su historia completa, porque falta aquí la reseña familiar y que confesamos no conocemos. Vaya para esa familia nuestras condolencias por su sensible desaparición y cumplimos con esta misión de ir recuperando nombres de prestigio que tuvimos el honor de tratar. Una reseña más de "Locutores en el Perú" y que seguirá en la misma senda de amor y cariño a nuestra añorada profesión. Gracias.