jueves, 24 de noviembre de 2011

UNA RESEÑA DE MIS INICIOS Y TRAYECTORIA EN LA RADIO Y LA TELEVISIÓN. ¡VIVA EL DÍA DEL LOCUTOR!

Mi debut como locutor en
Radio Victoria y en 1954.
En 1947 estudiaba el 4to. año de instrucción primaria en el Centro Escolar 401 ubicado en la Av. Angamos de Miraflores. Por esos tiempos era la Av. Primavera y, por ende, al colegio se le conocía como "el Primavera", un colegio fiscal al que concurríamos todos los chicos de Surquillo y Miraflores. Allí estudió conmigo Reynaldo Naranjo, poeta insigne y orgullo de nuestro distrito. Sería largo enumerar la cantidad de artistas y futbolistas que brillaron en el balonpié peruano, egresados del famoso "401". Y concluyo este primer párrafo porque fue en ese año que sentí una real vocación por ser locutor algún día. La foto de la derecha es la primera que tuve como locutor de Radio Victoria. Obsérvese el viejo RCA, un micrófono tradicional en la mayoría de radio emisoras del Perú y la alegría que me embargaba de estar trabajando en una de las grandes radios de esos tiempos. Tenía 19 años.

Oscar Artacho y mi
hermano Ángel Pablo
Nuestros maestros de la radio y a los que imitábamos fueron: Alberto Arenas, Carlos Curonissy y el nuevo relator deportivo Oscar Artacho, al que observamos en la foto de la izquierda y posando con mi hermano Ángel, mi mayor apoyo para convertirme en locutor. Oyéndolos aprendimos sus secretos. El calendario escolar tenía muchas festividades y generalmente participábamos en pequeñas obras de teatro como actores y presentadores del espectáculo. Evoco esa niñez con mucha nostalgia y retrocedo en el tiempo para sentir la emoción que nos embargaba sentir el aplauso del público en los cine teatros en los que se ofrecían nuestras actuaciones. Cines "Surquillo", "Miraflores" y el propio teatro "Marsano", el de Osvaldo Cattone. En aquel teatro debuté también como Maestro de Ceremonias, animando un espectáculo con Luis Abanto Morales, Los Chamas, Eddy Martínez y otros.

Alberto Arenas, mi
modelo y Maestro.
En 1950, ya como estudiante de Secundaria en el Colegio Nacional "Ricardo Palma", nuestro inolvidable profesor Don Salustio Maldonado Robles, nos escogió para integrar el Club de Radioteatro. Así, tuve el honor de ir con el colegio a las emisoras Radio Miraflores y Radio Nacional del Perú, interpretando a Baltazar Gavilán en una versión que nos permitió demostrar nuestras ansias artísticas. Hasta ahora siento las felicitaciones  del gran Pedro Roncallo Matos en Radio Miraflores y después, en Radio Nacional, nada menos que del maravilloso locutor y actor Guillermo Lecca Iturbe. "No me lavé las manos durante casi un mes". En la foto está Alberto Arenas Coronel, un locutor de voz "pastosa" y baritonal, como señalaba César Miró a los mejores locutores. Fue quien me sirvió de modelo por su timbre sonoro y agradable y que se adecuaba más a mis condiciones vocales. Todo un gran Maestro y mejor amigo en mis inicios radiales.

Luis Álvarez, Alberto Sorogas-
túa, Pedro Espichán y Serván
en el radioteatro de "El Sol".
Los años siguientes me integré al equipo de locutores del colegio que dirigía Luis Orbegozo, gran pintor y excelente locutor de años superiores a los nuestros y narrábamos las noticias a través del sistema de sonido de la Gran Unidad Escolar. Orbegozo, también fue locutor de Radio Miraflores y otras emisoras locales. Mi hermano Ángel me llevaría a Radio El Sol y me presentaría a Elías Roca que me probó y me hizo debutar como actor en su elenco radioteatral. Todo esto ocurría durante mis vacaciones escolares. Hasta que leí un anuncio buscando nuevas voces, concurrí y gané. Fue en 1954 en Radio Victoria. Tenía muchas ganas de triunfar.

Carlos Serván, Samuel Soto,
José Lázaro Tello y Carlos
Alfonso Delgado. Año 1954.
Mi sueño de trabajar al lado de Alberto Arenas se cumplió. Trabajé muchos años con él y aprendí en Radio Periódico "El Mundo" muchos de sus secretos. Además, y como parte de mis obligaciones, narraba todos los radioteatros. El gestor fue Juán Felipe Montoya que nos hizo las pruebas de estilo y nos presentó a José Eduardo Cavero, dueño de la estación y el que nos contrató de inmediato. Así me inicié en el mundo de la radio. Alternando, pese a ser tan joven, con Carlos Alfonso Delgado, Ana María Álvarez, Marco Antonio Castro, Armando Ortiz Lambert y actores como Violeta Bourget, Luis Álvarez, Consuelo Rey, Rafael González Guía, Pepe Soria, Nélida Quiroga y Alberto Sorogastúa, entre otros.

Con Pablo de Madalengoitia,
inolvidable figura de la TV.
Trajiné por casi todas las grandes emisoras del dial y debuté en Victoria Televisión Canal 2 a mediados de la década del 60. Diez años después, un 3 de Marzo de 1970, me incorporé a Canal 4 y fui locutor oficial de los programas de Pablo de Madalengoitia y Kiko Ledgard. Tendría ocasión de animar "Cincomanía" en la época de "Telecentro" con Humberto Martínez Morosini y retornaría a América TV. ocupando el cargo de Locutor de Promociones y redactor de las mismas hasta mi renuncia en Marzo de 1995. Una reseña que dedico a mis colegas y a los aspirantes a la locución. Debo resaltar que fui Presidente de la Asociación de Locutores del Perú, entidad a la que regalé mis mejores esfuerzos y que conduce hoy Rosa Lozano Portocarrero. Gracias.

domingo, 20 de noviembre de 2011

"EL SEÑOR LOCUTOR" ARTÍCULO PUBLICADO POR "EL OBSERVADOR" EL 31 DE ENERO DE 1984.

Fidel Ramírez Lazo
Consigno esta nota periodística como un aporte a los colegas de mi profesión y muy especialmente a la Asociación de Locutores del Perú que preside Rosita Lozano. El 8 de Diciembre es nuestro día, "Día del Locutor Peruano" y que se gestó gracias al Dr. Julio García Porras, congresista de la República que tomó el pedido de Fidel Ramírez Lazo, quien, a nombre de locutores de su generación, lo presentó al Congreso y se dio la Ley que hoy nos permite celebrar una fecha de tanta trascendencia. Anoto que se aprovechó del "feriado" para festejar el logro. No tiene ningún motivo con la Fiesta del Calendario. Con el correr de los años se han creado mitos con referencia a la fecha. En nuestra modesta gestión ALP e inmersos en la misma, realizamos estas observaciones. Un abrazo muy sincero a todos por "El Día del Locutor". Gracias.


"El señor Locutor".

Elena Guevara RPP.
Una radioemisora sin locutor -sin buen locutor se entiende-, es como una fuente sin agua; carece de plenitud, vida, conciencia  de su rol social, y respetabilidad ante sus oyentes. Tener buenos locutores, hombres y mujeres, es la gran necesidad del importante medio de comunicación sonora. Y es que los verdaderos locutores -dicho sea sin retórica- son la razón de ser de una emisora radial, pues ellos otorgan calidad humana, presencia e imagen a sus transmisiones. Además, identifican y distinguen a su emisora de otras similares en el espacio etéreo. 

Iván Márquez
Radio Felicidad
En condiciones ideales, emisora y locutor son solidarios entre sí, se exigen mutuamente y tratan de de ser cada vez mejores al servicio de su público, único fin de su abnegada labor. A un locutor responsable no le basta tener "voz microfónica". Tampoco se conforma con dominar la infraestructura del medio; cuida siempre lo más importante de su tarea: que cada palabra que pronuncie y se difunda sea el resultado de una esmerada elaboración previa, consciente de que con su voz miles de personas al mismo tiempo, ubicadas en lugares distintos y distantes -¡qué enorme compromiso!-, están siendo afectadas; y que esta afección, por tanto, debe ser favorable a su formación, teniendo presente la realidad en que vive a fin de cambiarla para mejorar, al influjo de la comunicación. 

Zenaida Solís
Locutora y Periodista
Para el verdadero locutor no es suficiente la sola experiencia sino el estudio permanente; es el cuidadoso de la frase exacta; el que busca la profundidad de los contenidos del mensaje en vez de la ampulosidad y la grita irresponsable. Es él quien armoniza lo que dice con la manera cómo lo dice, sin distorsionar sus mensajes por intereses ajenos a los radioyentes. Estamos hablando del señor Locutor. Del que conversa con su público y no vocifera; del que humaniza y no masifica; que persuade éticamente y no ordena ni impone creyéndose poderoso y autosuficiente. 

Pepe Barreto
Triunfador en USA
Nos referimos al locutor (o a la locutora) que se aplica y esfuerza por dar siempre sentido y veracidad a lo que interpreta, y no del charlatán que habla y habla sin saber de qué, por qué ni a quién, y ni le interesa tampoco saberlo. No hablamos del "radioloro" que esconde su falta de calidad con la criollada, sino del comunicador profesional que utiliza el micrófono radial o de televisión, como representación vívida de miles y miles de oídos humanos, a veces dormidos, en los que sabe hacer docencia y hablar de cosas trascendentes. Porque queremos relevar la importancia del auténtico locutor y de su compromiso con la sociedad, no escatimamos hoy adjetivos para referirnos a él. 

Luisa Ravina (Canal 2)
Frecuencia Latina TV.
Sereno, serio o sonriente profesional con criterio, que es capaz de comunicar sin afectación ni altisonancia, sólo con las suaves inflexiones de su cultivada voz, eufónica, definida, fiel, segura y plena de brillantez; y que, al mismo tiempo, sabe guardar el oportuno silencio. Hablamos en fin del artista que no improvisa sus palabras lanzándolas literalmente "al aire", confiado en su sola experiencia, a veces cargada de vicios que nadie supo o quiso corregirlos s su debido tiempo. Del que omite conceptos bien pensados y escritos, como si los estuviera improvisando. He ahí su arte, pero también su responsabilidad ante la sociedad. Mientras los seres humanos sigan siendo oyentes, siempre habrá necesidad de buenos locutores, de comunicadores profesionales que sepan hacer de su voz un preciado instrumento de acercamiento humano. 

(El Observador. 31 de Enero de 1984).