lunes, 18 de octubre de 2010

"ROSA LOZANO" en la COMISIÓN REORGANIZADORA DE LA ASOCIACIÓN DE LOCUTORES DEL PERÚ.

Debo dar a conocer mi gratitud y aliento a quienes integran la Comisión Reorganizadora de la ALP. Ayer Domingo 17 de Octubre de 2010, fui invitado en mi calidad de último Presidente de esta querida entidad, a complementar gestiones que hagan posible el nuevo despegue. Hablando en términos de aeronáutica, la nave tiene una tripulación muy segura y con ruta muy bien estudiada. Difícil que se salga de la pista y con una azafata de oro. Me refiero a Rosita Lozano, querida locutora, muy empeñada en cumplir la misión. En la cabina y como conductor, Mario Jiménez Paz ha puesto en acción el "piloto automático". 


Carlos, Rosita y Mario a ¡full chamba!

Desde la ciudad de Carabayllo, donde vivo, acudí tempranito a la cita concertada y llegué a Bolivia pero, antes de tiempo. Aproveché en visitar Uruguay, España, Washington y sorteando a todos los vendedores de "nintendos" y accesorios para computadoras. A las 11 y 35 am. retorné al lugar de la cita y justo para ver a Mario y ese otro integrante, casi anónimo, de la nueva tripulación llamado "Beto". ¡Cláro! Era Alberto Icaza que superando el despliegue de uno de sus discos lumbares, llegaba con su cámara escondida para guardar lo que habría de suceder más tarde.


Raudos y con el entusiasmo de siempre, llegamos a Surco y nos recibió con Alma, Corazón y Vida esta dama que nos ha metido, con todas sus espinas, su vocación de servicio: ¡Rosa Lozano! Un fondo musical de Bach, nos hizo retroceder muchos siglos y luego un "tuno" elegante, el hijo mayor de Rosita, nos llevó al Reyno de Castilla, hasta que volvimos a la realidad y nos apresuramos a la tarea. "Beto", nos dio voluntariamente una copia de la Asamblea en la que se eligió al Comité Electoral y unos Boleros que ya tuve el gusto de observar y oír.


Beto, Carlos, Rosita y Mario.

Siempre en este clima de amistad y buen humor, cumplimos en revisar todo lo sucedido en aquella Asamblea. Llegó la pausa y una hermosa mesa con sus 5 tapetes individuales y fotografía a pleno color de un suculento platillo, hizo que esta imaginación volviera a correr. Tratamos de extraer los cubiertos para empezar el ataque y nos fue infructuoso. No podía ser una broma. Rosita, tan natural en su hogar, nos volvió a la realidad con su obra culinaria de buen arte: un "pionono de atún" que hasta ahora seguimos saboreando. El complemento quedó chico ante este buen agasajo.


Continuaríamos en la brega y corroboro mi concepto de Rosa Lozano. Es el fino motor a pilas que mueve a la nave. Se nos fue la tarde y en su centro de cómputo particular, viendo vídeos, revisando documentos y poniéndonos en acción a todos, cumplimos la extensa tarea. La expongo en esta reseña así, graciosamente, orgulloso de ser testigo de este verdadero movimiento de reactivación.  Quede para la futura nueva Junta Directiva de la ALP, mi testimonio aquí publicado. Los cinco años de mi presidencia en la ALP, los dedico a esta dama de Chiclayo, Rosa Lozano, con especial admiración. Gracias.