miércoles, 29 de diciembre de 2010

ALBERTO OLIVARES SANCHEZ MORENO "EL SAPITO". OTRO LOCUTOR AREQUIPEÑO DE ANTAÑO.

Seguimos en esa inolvidable etapa de 1950. El comienzo de nuestras experiencias radiales y las mismas que estoy evocando en cada una de estas reseñas. Un 8 de Diciembre de 1954. "Día del Locutor". Jamás podré olvidar al "sapito" Alberto Olivares Sánchez Moreno, llamado así porque era muy difícil engatusarlo. Un arequipeño que se mimetizó rápidamente en Lima y que nos tenía casi siempre en ascuas. Era mi reemplazante de turno y creo sin exagerar, durante esos años que nos tocó alternar con él,  nunca fue puntual. Los sábados, día de su descanso, le tocaba a Juán Felipe Montoya. ¡Igualito de tardón!

Pagábamos, como se dice, el "noviciado". Esa vez cumplimos una maratón que se inició a las 7 de la mañana, hora de "Radio Periódico El Mundo". José Lázaro Tello, "afectado de una fuerte gripe", no me sacó a las 9 y cumplí cuatro horas más de su turno, incluyendo su animación al medio día con "Los Embajadores Criollos. Animación y comerciales. Seguí con la segunda parte de mi turno hasta las 5 de la tarde y tampoco llegó Juán Felipe. Dieron las 7 y Marco Antonio Castro se reportó "agripado". Hice hasta auditorio en la noche con Carlos Alfonso Delgado. 

Mi esperanza era Alberto Olivares, "el sapo". José Eduardo Cavero Andrade, me dijo que parecíamos un hospital con tanto enfermo. No puedo olvidar sus atenciones con el menú del restaurant "La Cabaña" y su confianza en nosotros. Un joven de 20 primaveras y que se sentía en su salsa como locutor y reemplazante de José Lázaro Tello y alternar por primera vez con Carlos Alfonso Delgado. Cumplimos a satisfacción del gran "boadcaster" y esperábamos retirarnos a las 11 de la noche pero, no fue así. ¡Era increíble! Lo que evoco fue sensacional.

Seguía la transmisión desde la boite "Embassy" y encargado de animar desde aquel lugar, nada menos que Alberto Olivares. Se comunica conmigo y... estaba "anclado" en Cañete. Me pedía lo reemplazara urgente y aducía que Juán Felipe, "estaba agripado". Don José Eduardo, que prácticamente vivía en la radio, se enteró, me consultó, acepté y me consiguió un "saco de artista y michi" y, con taxi especial nos envió. Culminó mi maratón, no registrada en estadística alguna, presentando a los artistas del "Embassy" a través de Radio Victoria.

Terminé cansado, con una ronquera increíble pero satisfecho de cumplir como locutor. Fue un 8 de Diciembre "Día del Locutor" que se celebraba por primera vez en 1954 y que no olvido. Nadie se enteró de esta odisea y volvimos a la rutina diaria, siempre con las tardanzas de Alberto Olivares, a quien, al margen de todo, llegué a apreciarlo. Muy buen locutor y animador. Brillante como Carlos Alfonso e igualmente bohemio. Fueron las "lunas" más hermosas que aprecié en el firmamento, cuando nos amanecíamos en nuestro aprendizaje.

Una vez y ya en Canal 2 de Victoria TV., me buscó y quería saber de mi hermano César. Venía de recuperar sus documentos luego de saldar una deuda, producto de decir ¡salud! Al "sapo", lo había hecho su víctima mi hermanito menor. ¡Quería erigirle un monumento! Me lo confesó con simpatía porque le habían dado de su propia "medicina". Una vez le otorgué un carnet de la Asociación de Locutores del Perú, por hallarse sin documentos. No cambiaba ALBERTO OLIVARES SANCHEZ MORENO y años después, me enteraría de su desaparición. Fue gran locutor y siempre él mismo. ¡Cómo olvidar al "sapito". Gracias.

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