sábado, 20 de febrero de 2010

"EL HOMBRE DEL ACORDEÓN". Parte 2.

Carlos Serván y Teclas
Ingresamos con pié derecho al mundo de los "chivos". No conozco su significado pero, era la manera como se conocía a las fiestas, en nuestro ambiente de musicos. Manuel Revilla, mi primer baterista, con nobleza que reconozco muy digna, optó por retirarse al no sentirse apto para el campo profesional. Lo lamenté mucho y así, cuando cumplía mi turno de locutor en Canal 4, gracias al colega Antonio Esparza, que me recomendó a un joven  con ganas de integrarse a mi conjunto, conocí a "Papi"..

Oscar Cornejo Purilla, muchacho de los Barrios Altos, se haría, luego de las pruebas respectivas, dueño del puesto. Me secundó con su ritmo y son, en la mayor parte de mi carrera musical. En el blog de Gregorio Huaroto de Internet y comentando el programa de televisión "Cincomanía", se hace alusión al "Hombre del Acordeón" y su baterista "Papi", en una presentación que hicéramos a modo de promocionarnos. Nuestra relación de amistad continúa inquebrantable y ahora, ya es abuelo.

Fernando Bolarte, Carlos Serván y Lucho Vivar.
Debo agradecer el aporte de otros bateristas que tocaron para mi. Alfonso Juárez, muchacho de Pueblo Libre, muy serio y disciplinado. A Raúl Sáenz, veterano percusionista  que participaba en "Trampolín a la Fama" y un gran amigo al que tengo prendido en mis recuerdos. Jorge "Coqui" Neciosup, chiquillo de mata musical generacional y muy bueno. "Carita" Estrada", connotado baterista peruano. José Aponte, radicado en Estados Unidos y, el "Dolton" Fernando Bolarte, que le dio lustre al conjunto.

En la guitarra, tendré que recordar siempre a Roberto Uceda, amigo al que admiraba con "Los Guajiros", notable trío romántico de los años 50 y que se iniciara con "Los Penecas", época infantil. A Carlos Monteodoro "Pitota", dueño de un tremendo swing tropical y vecino mío en la Unidad Vecinal Nro. 3. Al entusiasta Manuel La Rosa, hoy dedicado al canto y, a todos los buenos guitarristas ocasionales, a los que tuve que recurrir cuando eran abundantes "los chivos".

Con su Piano Acordeón.
Un elemento fundamental en la agrupación fue "Lucho" Vivar. Cantor especialista en "todo". La cumbia, la salsa, el vals, la polca y la marinera. Sin dudas, el Animador de la fiesta. Le entraba hasta el rock y su fuerte era "La Plaga".  Debo reconocer que los boleros estaban a cargo de Roberto Uceda. Finalmente, un recuerdo para nuestra movilidad: Juanito Barja y su "auto fantástico"; Don Juán Malpica y su Couster y Don Enrique Robles, que muriera baleado por el terrorismo. Todos, mis vecinos.

Una mención especial al Ing. Rubén Copara, amigo que se prestaba con su camioneta particular, a salvar los imprevistos y a Renzo Rubín, hoy todo un profesional "Speedy". "EL HOMBRE DEL ACORDEÓN",  fue mi pasado.  Hoy somos, "CARLOS SERVÁN Y SUS TECLAS". Me transporta otro vecino: Don Carlos Durand. Ellos y mis músicos, están en mi corazón e, igualmente, mis dilectos clientes a los que saludo y agradezco haberme concedido el honor de animar sus reuniones. ¡VIVA LA MÚSICA!

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