sábado, 21 de noviembre de 2009

HUMBERTO MARTÍNEZ MOROSINI. EL MAS GRANDE NARRADOR DEPORTIVO DEL PERÚ, EXCELENTE RELATOR DE NOTICIAS Y GRAN MAESTRO DE CEREMONIAS.

Humberto Martínez M
Cuenta Humberto que en su juventud narraba espontáneamente de todo. Es así que, en un juego de fulbito: tablero verde, bolitas de cristal y amigos alrededor, le dio ocasión para demostrarse como locutor. Tuvo la suerte de ser oído por un ejecutivo de Radio Continental de Arequipa, de visita en el edificio en el que se hallaba practicando su locución y que lo felicitó y preguntó si le gustaría dedicarse a la locución e integrarse a su emisora. Humberto Martínez Morosini no lo podía creer. Dijo sí y no pasó mucho tiempo de espera. Debutó narrando un encuentro real y nada menos que un entre Universitario de Deportes de Lima y el Old Star de la blanca ciudad. Cobró por ello la fabulosa suma de 20 soles en 1945. Pasarían cinco años entre su labor en aquella emisora y su viaje a Bolivia para estudiar Medicina, su otra vocación en mente, para enrumbar hacia metas futuras.

El popular "MM".
Mas pudo entonces su dedicación al micrófono y así emigró a Lima. Visitó a Don Antonio Umbert, propietario de Radio América, emisora que se distinguía por dar cabida a la gran mayoría de locutores arequipeños que pasaron por radio Continental. Se ofreció y comenzó realizando un turno de 7 horas diarias que se iban volando como por arte de magia. Ya más ambientado en la capital y buscando como demostrar sus condiciones para el relato deportivo, ingresó a Radio Colonial y se integró al elenco que dirigía otro gran narrador como lo fue Juan Sedó y es allí donde empieza a destacar con luz propia. Poseía todas las condiciones: Voz, buen panorama de la escena, facilidad de palabra y emoción para  satisfacer al público oyente. Allí conoce a Eduardo San Román, su amigo y que vivía en la famosa Quinta Heren y en donde conoció a su esposa Emma.

Galán del micrófono.
Luego de esa etapa en Radio Colonial y siempre anhelante de forjarse un futuro mejor, llegó a la radio que consideraría su otra casa. Radio Libertad. Ya estaba en su salsa y muy feliz. Tiene un encuentro con Don Genaro Delgado Brandt, al que notaba contrariado por la falta de locutor en uno de sus turnos. Nada menos que Manolo Traverso Málaga, el popular "palomo", estaba ausente. Humberto, hasta esos momentos sólo destacado narrador deportivo, quiso solucionarle el problema y se animó para cumplir con el turno, ante la sorpresa de Delgado que, no lo consideraba locutor comercial. Lo cierto es que lo satisfizo y se ganó su confianza. Esta es una etapa de su carrera que evoca con mucha nostalgia. Por lo que pasamos a su lado, en diversos programas, podemos afirmar que es un hombre sentimental y lleno de nobleza espiritual. Fácil de soltar lágrimas cuando la emoción lo invade.

Tuvo frases notables. 
El tiempo transcurrió y ante el lanzamiento de una nueva radio, se buscó una voz que la identificara. Allí nace la verdadera popularidad de Humberto Martínez Morosini cuando, luego de la famosa característica a modo de coro que hacían "Los Hermanitos García", él decía: ¿Sabe quién transmite? Y respondía al momento: ¡Radio Panamericana! Por esos tiempos esta emisora sólo emitía programas muy bien seleccionados y música preferentemente instrumental. Desde allí se convierte en un personaje identificado con la radio. Vendría entonces la televisión y con ella sus triunfos en la pantalla chica. Excelente relator de noticias con características propias y notable personalidad. Fue narrador deportivo de varios mundiales de fútbol y también del campeonato local e ideando frases después de cada gol como aquella: "Hasta el rincón de las ánimas".

Narrador impecable.
Humberto Martínez Morosini fue el encargado, con Ernesto García Calderón, de transmitir la llegada del hombre a la Luna con el famoso "Apolo 11". Realmente fue aquella jornada espacial la que le sirvió para "doctorarse" en su querida profesión. Fueron horas tensas que se vivió aquel año con los célebres astronautas. Las transmisiones de la NASA se vieron muy bien secundadas por los colegas que aludimos. Un hecho histórico mundial que nadie olvida. La importancia que adquirió Humberto en esa ocasión fue grande. La expectativa creada por aquella hazaña en el espacio, encontró en él su mejor soporte. Muy célebre también dando los resultados de las elecciones presidenciales en varias ocasiones. Conductor de los certámenes de belleza femenina por la televisión. Toda una historia difícil de compendiar en esta reseña que, de alguna forma, lo describe.

Brillante animador en TV
Fuimos compañeros en las transmisiones de fútbol desde el Estadio Telmo Carbajo del Callao, subidos a aquellos techos abandonados. En una ocasión tuve que espantar un alacrán que se trepaba, cerca al cuello de su camisa. "Le salvé la vida". Años más tarde en la época de TELECENTRO participamos en "Cincomanía" y nuestra labor era de locutor comercial y la voz de: "El Diccionario Parlante". Lo reemplacé animando el programa en varias ocasiones y a él él le debo ser "El Hombre del Acordeón", cuando nos daba pase a los comerciales. Nos bautizó así, por que sabía de nuestra otra actividad de músico y que tuve el gusto de servirlo cuando apadrinó a una promoción de chicas colegialas. Humberto Augusto Martínez Morosini, tuvo una corta experiencia como congresista de la república, pero eso es otra historia. Hasta aquí esta reseña escrita con admiración y reconocimiento a su brillante trayectoria frente al micrófono. Gracias.


1 comentario:

  1. Don José Carlos. Le extiendo mi saludo y gratitud por su oportuna y sentida nota recordatoria de uno de los mejores hombres de la radio y televisión nacidos en Arequipa. Fue uno de los máximos referentes que tuvo esta ciudad en la competitiva radio limeña de antaño. Gracias a sus generosas evocaciones Ud. ha ido develando la vida de personajes que a su vez fueron parte de nuestra vida. Ese fue el caso de don Humberto Augusto Martínez Morosini. El representó a una generación de arequipeños que brilló en la época de oro de la radio y televisión peruanos y que está a punto de extinguirse. Un abrazo solidario a Ud. que fue uno de los tantísimos amigos de don HMM.

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